Según un reciente estudio europeo, para un 62% de los encuestados la visibilidad en una carretilla elevadora es el factor crítico por encima de la fiabilidad, la estabilidad y los costes derivados.

Durante las operaciones con carretillas elevadoras, los operarios utilizan la vista para recoger el 90% de la información que necesitan para realizar el trabajo. Por tanto, no sorprende que los problemas de visibilidad hayan sido fundamentales en más de un 80% de los accidentes asociados a carretillas elevadoras.

Este riesgo es aún mayor cuando las carretillas levantan cargas a una altura de 3 o 4 metros o superior. Los trabajadores se exponen al peligro de que caigan objetos si no tienen un control total de cada uno de los movimientos.

Las estadísticas demuestran que hasta dos tercios de los accidentes con carretillas elevadoras matan o hieren a alguien que no la estaba conduciendo. Las caídas de la carga son la principal causa de lesiones, además de contabilizar más del 40% de las muertes, de acuerdo con un estudio sobre accidentes realizado a lo largo de 20 años.

Las cifras de accidentes de Health and Safety Executive indican que entre 2001 y 2009, 938 conductores de carretillas elevadoras y 1200 de sus compañeros murieron o sufrieron lesiones graves que necesitaron hospitalización como resultado de objetos que cayeron de las carretillas.

Tradicionalmente, los operarios estaban protegidos frente a la caída de objetos por medio de barras metálicas en el protector. Aunque estas estructuras son una barrera eficaz contra los objetos grandes, no sirven para detener los objetos pequeños. Además, pueden ser un obstáculo importante para la visibilidad del operario.

Elegir una carretilla con buena visibilidad incrementa la seguridad y la productividad.

La estructura del mástil, más rígida, ligera y compacta, ofrece menos oscilación, mayor capacidad residual, hasta un 40% más que un mástil convencional y una visibilidad sorprendente.

Las malas posturas, otro problema

Otro de los problemas asociados a la visibilidad es que los conductores de carretillas elevadoras, cuando no disponen de esta, se ven obligados a trabajar marcha atrás. De acuerdo con un reciente estudio sobre operarios en Europa, Rusia y Oriente Medio, hasta un 77% de las carretillas elevadoras son conducidas marcha atrás siempre o con mucha frecuencia.

Aunque esto resuelve el problema inicial, puede provocar otro. Las operaciones en marcha atrás requieren que el operario gire el cuello y los hombros mientras mantiene los pies sobre los pedales y las manos al volante. Esta acción de torsión se ha asociado a lesiones graves a largo plazo del cuello y de la columna.

Los asientos giratorios, disponibles como opción en muchos modelos, minimizan este riesgo al permitir una postura óptima del cuerpo. A su vez, alivian la tensión del cuello, los hombros y los muslos. Con frecuencia, existe la opción de un asa en la columna trasera de la estructura de protección que incorpora un botón de bocina, lo que ofrece seguridad al conductor y le permite activar la bocina rápidamente si es necesario.


Publicado: 20 de Febrero de 2017