De Italia a Finlandia: 4000 km de entusiasmo y pasión

El entusiasmo y la competencia son desde siempre las cartas ganadoras del Gruppo Merlo, que en la preparación y compromiso de sus dependientes tiene algunos de sus puntos fuertes. De hecho, no hay mejor forma de vivir y trabajar que hacer lo que se ama y amar lo que se hace.

Se sabe que el entusiasmo es fuertemente contagioso y se ha transmitido de los dependientes a los manipuladores telescópicos Merlo para superar después las fronteras nacionales y animar también a nuestros socios mundiales, las filiales y los importadores que representan el Gruppo Merlo en el mundo.

Leo Terqujeff (para los amigos Manne) es una de las personas que mejor expresa el alma Merlo y ha hecho de su pasión un trabajo. Responsable de la asistencia post-venta de Rotator, importador Merlo en Finlandia desde hace casi veinte años, Leo es un técnico experto y estimado que se ha enamorado de su propio oficio y de los elevadores telescópicos Merlo. De tal manera que lleva grabado su amor sobre la piel. De hecho, sobre el hombre izquierdo, Leo Terqujeff se ha tatuado el logotipo de Merlo, símbolo de una relación laboral que se ha convertido en una pasión.

Al acercarse el momento de la jubilación, Manne ha meditado durante largo tiempo cómo festejar este importante acontecimiento hasta concebir una idea casi loca: un largo viaje de Italia a Finlandia a bordo de los manipuladores telescópicos Merlo que tanto ama. La idea se ha transformado rápidamente en un ambicioso proyecto que ha sido acogido y sostenido con entusiasmo primero por sus colegas de Rotator y después por Merlo.

Así, comenzaron los preparativos hasta llegar a elaborar un itinerario de viaje. Salida de Cuneo el 28 de abril y llegada a Finlandia en menos de dos meses recorriendo 4000 km y atravesando media Europa: Italia, Eslovenia, Hungría, Eslovaquia, República Checa, Alemania, Dinamarca y Suecia. Un viaje muy largo y lleno de pasajes difíciles, a partir de los pasos de montaña en la frontera entre Italia y Eslovenia, hasta las travesías marítimas en el norte de Europa. Sin embargo, nada que pueda preocupar a los manipuladores telescópicos Merlo, famosos no solo por su tecnología y sus prestaciones, sino sobre todo por su fiabilidad. Esta dote será fundamental para el trayecto más largo jamás recorrido por un elevador telescópico.

El telescópico escogido para la empresa es el P25.6, que con sus 1,80 m de anchura y 1,92 m de altura es el más compacto de la gama Merlo, una decisión que podría parecer extraña, pero que no sorprende a quien conoce bien los telescópicos Merlo. De hecho, el 25.6 está dotado de la cabina más grande de la categoría, que tiene las mismas dimensiones que la montada en las máquinas más grandes y ofrece un confort al máximo de la gama. Además, este modelo es el único de la categoría que alcanza los 36 km/h, garantizando así una marcha en carretera más rápida.

Un itinerario largo y seguramente lleno de emociones, como estos años de trabajo de Leo Terqujeff en la asistencia a las máquinas Merlo. El viaje se convierte en la metáfora que mejor expresa y resume esta relación de trabajo y amor que está a punto de concluirse. Ambos caracterizados por la confianza y el amor hacia las máquinas Merlo que, gracias a su tecnología y fiabilidad, han hecho que la vida fuera más interesante y harán que el viaje hacia la merecida jubilación de Leo sea más agradable.




Publicado: 13 de Junio de 2014